La nueva red no parte de una hoja en blanco. Cada municipio tiene siglos de historia agraria, jurisdicciones cambiantes y una transformación común: el paso del secano a los regadíos modernos.
La historia local muestra por qué una infraestructura compartida puede tener sentido aquí: pueblos pequeños, una economía agraria y una red de riego que cambió el paisaje durante el siglo XX.

Fotografía actual de Orellana la Vieja.
Orellana la Vieja es uno de los núcleos más reconocibles del entorno del embalse y del canal. Hoy combina servicios, agricultura y una fuerte relación con el agua, el paisaje y el turismo interior de Extremadura.
Navalvillar de Pela forma parte del sistema agrícola de las Vegas Altas y del ámbito del Canal de Orellana. Su escala lo convierte en una referencia útil para valorar agroindustria, empleo y nuevas infraestructuras productivas.

Referencia visual del paisaje del Canal de Orellana. La fuente histórica municipal enlazada junto al texto amplía la documentación de Navalvillar de Pela.

Entorno municipal de Acedera.
Bercianos aparece documentado desde comienzos de la Edad Media. El municipio conserva patrimonio religioso antiguo y vivió una transformación agrícola profunda con la concentración parcelaria y la llegada del regadío procedente del sistema de Luna a mediados del siglo XX.
Rena representa otra pieza del mosaico agrícola de la comarca. En un corredor como éste, su interés radica en cómo el regadío y la logística local pueden convivir con nuevos usos de baja huella y alto valor añadido.
Plaza del Ayuntamiento de Rena. Imagen de referencia del corredor público.

Referencia visual de la transformación agrícola por el regadío. La fuente histórica municipal enlazada junto al texto amplía la documentación de Villar de Rena.
Villar de Rena completa el corredor preliminar con una escala intermedia apta para servicios de apoyo, producción hortícola y conexiones de movilidad dentro del sistema del canal.
Santa Amalia conserva huellas que llegan a la Edad del Bronce: en 1925 apareció el conocido depósito o tesoro de Santa Amalia. En la Edad Media se documenta Val de Vimen y un entorno monástico ligado al trabajo de la tierra, las huertas y los viñedos, una continuidad que ayuda a explicar su identidad agrícola y vitivinícola.

Vista actual de Santa Amalia.
La gran transformación del siglo XX fue el regadío asociado al embalse y al Canal de Orellana. Para este proyecto, esa infraestructura es contexto territorial, no una autorización automática para captar agua: cualquier nuevo uso deberá respetar concesiones, prioridades agrícolas, caudales ecológicos y permisos.